Hoy os traigo la preboda en Costa Rica de Cristina y Gonzalo. Con ellos compartí una de esas tardes que hacen que este trabajo sea tan especial: buena compañía, muchas risas y la oportunidad de descubrir rincones del país que todavía no conocía.
Para su sesión eligieron una zona montañosa de Heredia, un lugar tranquilo, rodeado de naturaleza y con unas vistas espectaculares. El atardecer terminó de regalarnos el escenario perfecto.
¿Y qué puedo contaros de ellos? Creo que las fotografías hablan por sí solas.
Cristina tiene una alegría contagiosa, una sonrisa enorme y esa capacidad de hacer que todo parezca sencillo. Gonzalo comenzó la sesión algo más tímido y reservado, algo bastante habitual cuando uno se pone delante de una cámara. Pero, en cuanto se sintió cómodo y dejó de pensar en las fotografías, apareció su lado más divertido y gamberro.
Disfruté muchísimo de esta preboda en Costa Rica. Cuando una pareja llega con ganas de pasarlo bien, confiar y dejarse llevar, todo fluye de una forma mucho más natural.
A menudo las parejas me cuentan que les preocupa no ser fotogénicas o no saber posar. Mi respuesta siempre es la misma: no hace falta saber posar. Con la actitud adecuada, confianza y ganas de disfrutar, la cámara termina captando lo verdaderamente importante: vuestra forma de mirar, de reír y de estar juntos.
Esta otra preboda en Costa Rica es una buena muestra de ello. Sus protagonistas comenzaron la sesión un poco nerviosos, pero, en cuanto se olvidaron de la cámara y se permitieron disfrutar de aquella mañana, todo empezó a suceder de manera espontánea.
Espero que disfrutéis de esta preboda de Cristina y Gonzalo. Sin más preámbulos, os dejo con lo que realmente importa: sus fotografías.
¡Mucho amor!



















